Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de junio, 2015

47 trocitos y una bombilla rota

Llevo unos días de bombillas rotas en la tripa. Sí, hombre, esos cristales diminutos, casi polvo, que se cuelan por todas partes cuando estalla una bombilla y que no cortan, ni pinchan, solo rascan. Incordian. Y como no hay sangre, ni siquiera puedes quejarte. Yo esos días lloro sin que nadie me vea. A veces sin lágrimas, solo lloro porque me apetece llorar, sin motivo. Y sé, porque ya voy teniendo años, que cuando tengo días de bombillas rotas, lo mejor es no leer nada que llegue directo a las tripas, porque la mezcla rasca, incordia y deja un poso que luego cuesta mucho limpiar. Y hoy, con el dichoso polvo de bombilla esparcido por todo el cuerpo, voy yo, lista, y me leo 47 trocitos, de Cristina Sánchez Andrade.

Hay libros que te remueven (no he dicho conmueven, no, he escrito remueven) por motivos tan personales, que nadie más los comprende. A veces ni uno mismo. Me pasó con Palabras envenenadas, de Maite Carranza. Me lo regalo Ana y quise leerlo porque me interesaba el tema, por…